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Presentación  |
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| Historia |
El nacimiento de Alcalá de Guadaíra, lo podemos encontrar en el cerro que corona su Castillo Medieval, en el último cuarto del Siglo XIII, en los acontecimientos que siguen a la conquista de la fortaleza por las tropas cristianas dirigidas por el Rey Fernando III.
Alcalá, extremo de la cornisa de los Alcores, reúne en si misma todas las excelencias naturales, paisajísticas y geológicas de la comarca del Bajo Guadalquivir, territorio privilegiado que favorece los asentamiento humanos desde periodos prehistóricos. Existen restos de presencia del hombre, ya sea en los yacimientos arqueológicos del Palacio de Gandul o en el mencionado Cerro del Castillo, fechables ambos en las etapas paleolíticas , ibérica, romana o islámica. No obstante, dicha continuidad sólo se da desde el repartimiento de tierras siguiente a la conquista cristiana, a fines del indicado siglo XIII.
Al igual que en sus tiempos era tierra imán para asentamientos ibéricos, romanos, etc, ahora lo es para la gran protagonista de nuestros días, la Industria Alcalareña, de la cual nos sentimos orgullosos como seña de identidad actual, encontrándonos actualmente a la cabecera de Andalucía en Suelo e Infraestructura Industrial.
En el Archivo de los Duques de Alba, en Madrid, se conserva esta acuarela del Castillo, fechada en el Siglo XVIII. Como nota importante hay que destacar la importante altura que tenía el basamento del mismo -hoy enterrado- lo que le hacía parecer mucho más alto si se contemplaba desde el exterior.
La Alcalá del siglo XX va a experimentar importantes transformaciones en todos los planos de la vida. Se produce un continuado aumento demográfico, que pasa de una población de poco más de 11.000 habitantes en 1920 acerca de 17.000 en 1930; y que a mediados de los años treinta, rondaría los 19.000 habitantes, sobrepasando el listón de los 20.000 en la década de los cuarenta. Es decir, Alcalá prácticamente duplicó su población entre 1920 y 1940. Además, durante estos años, la sociedad alcalareña comenzó a mostrar algunos de los rasgos característicos que denotan situaciones de tránsito en el mundo rural y el mundo urbano.
A partir de los años cincuenta, Alcalá iba a experimentar importantes transformaciones. El aumento demográfico vino motivado además de por el propio crecimiento vegetativo de la población local por la llegada de nuevas familias que, a partir de los años sesenta, iba a ser muy significativa, propiciada por el desarrollo de la industria y la necesidad de abundante mano de obra. Esto haría la aparición de nuevos barrios para acoger a estas nuevas familias que irían integrando en las siguientes décadas en la estructura social alcalareña. La Alcalá actual es un buen exponente de estos cambios demográficos ocurridos en los años sesenta.
En la actualidad, las previsiones de crecimiento demográfico prevén que Alcalá de Guadaíra alcanzará en los próximos años los 100.000 habitantes, convirtiéndose en una zona muy dinámica dentro del área metropolitana de Sevilla.
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